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SABOYA, una historia con sabor particular

Saboya presenta una vigorosa personalidad que confiere a su historia un sabor particular. Condado desde los años mil, luego Ducado desde el S. XV transformado en reino de Cerdeña desde 1718, elabora lentamente una organización política cuyo centro de gravedad oscila hacia Italia con la transferencia de la capital Chambery a Turín en 1563. (Cf. “Estados Sardos”).

REGIONES

Familia única compuesta de siete hijos (Chablais, Faucigny, Genevois, Alta Saboya, Saboya Propia, Tarentaise, Maurienne) con personalidades bien diferentes, Saboya forma un todo difícil de disociar desde muchos puntos de vista, en dos Dptos. La expresión “Las saboyas” (para referirse a los dos actuales Dptos.) suena chocante e impropio a los auténticos saboyanos.

Desde el nacimientos de los estados feudales se ve aparecer regiones fundamentales. Al Norte, uniendo la montaña pre-alpina y las suaves campiñas lemánicas, el Chablais, antigua tierra de la dinastía.

Después abarcando los valles transversales del Arve y el Giffre que llevan desde las puertas de Ginebra al Mont Blanc, el Faucigny, separado por largo tiempo del dominio del condado al que no se unió sino en el S XIV. Al Sur, las colinas y las montañas de Genevois y alrededor de Chamhery y del Lago de Bourget, la Saboya Propia, cuna del Ducado. En fin, guardando las rutas hacia Italia a lo largo del Valle del Isere y del Arc, la Tarentaise y la Maurienne. Un intendende general con residencia en Chambery administraba las siete provincias.

HISTORIA

En 1780 para complacer a Ginebra, el rey Víctor Amadeo IIl desgajó 68 comunas del Faucigny y del Chablais para crear la provincia de Carouge. En 1790 los administradores piamonteses no tenían adherentes en Saboya; eran muy numerosos y mínima la participación de los saboyanos: muchos hablaban sólo italiano. Los saboyanos acudían numerosos a los banquetes patrióticos en la vecina Lyon, de Francia. A su regreso enarbolaban provocativos ante los emigrados franceses la insignia tricolor. En 1790 desórdenes en Rumilly, Thonon, Chambery… La Asamblea Nacional Constituyente (cf.) de París ante la solicitud de la “Legión de los Allobroges” que asumía la representación - sin que nadie se lo hubiese pedido - de los sentimientos democráticos y franceses de los saboyanos, envió una armada sobre la frontera.

La noche del 21 al 22 de setiembre de 1792 el general francés Montesquiou, sin mediar declaración de guerra, penetró en Saboya y ocupó Chambery. El Ducado fue abandonado sin combates. Un mes después de la invasión, los representantes de las 755 comunas de Saboya se reunieron en Chambery para formar la Asamblea Nacional soberana de los Allobroges. Votó la separación de la Casa de Saboya, reorganizó los municipios y los tribunales, confiscó los bienes del clero, suprimió el diezmo, abolió los privitegios feudales y envió comisionados a París a pedir la unión a Francia. Un mes después, el 27.11.1792 apareció el esperado decreto de anexión redactado en términos prudentes. Faltaba organizarla.

En diciembre de 1792 cuatro comisionados de la Convención (Cf.) revolucionaria de Francia, entre los que se encontraban los saboyanos Simond y Herault de Sechelles, organizaron el departamento del Mont Blanc con el número 84, primero de los Dptos. conquistados. Estaba formado de todo territorio del ducado con los distritos de Thonon (ex-Chablais), Cluses (ex-Faucigny, Carouge, Annecy (Ex-Genevois), Chambery (ex-Saboya Propia), S. Jean de Maurienne y Moutiers (ex-Tarentaise).

La euforia duró poco. Empezó a cundir el descontento. Sobre todo a causa de las medidas antireligiosas y la conscripción. Sobre este punto la oposición adquirió ribetes agudos promoviéndose sublevaciones entre los “montagnards”.

En 1796 Bonaparte avanza hasta Cherasco (Piamonte-ltalia). Víctor Amadeo pide un armisticio y por el tratado de París renuncia al condado de Niza y Saboya, en el que Atbitte había - en nombre de la libertad - impuesto el Terror.

En 1798 la política expansionista del Directorio (Cf.) promueve la anexión a Francia de la Reptiblica de Ginebra. Se crea el Depaftamento de Leman, número 99. Reúne los distritos de Gex, desmembrado del Ain y el de Thonon, Bonneville y Carouge, tomado al Mont Blanc. Por ironía de las cosas el resto de Saboya continua llamándose Dpto. de Mont Blanc, cuando la célebre montaña pertenecía al Leman.

La caída del Directorio (Cf.) en quien ya nadie creía y el entusiasmo despertado en Chambery por Bonaparte que regresaba victorioso de Marengo hizo ver la necesidad de orden y tolerancia que la gente tenía. La miseria era grande, el despoblamiento considerable. Cerca de 30000 hombres, de los cuales 18000 muertos, habían participado en las guerras. Las esperanzas puestas en Bonaparte no fueron vanas: la abolición de la ley de “levas”: ta vuelta de tos emigrados y los sacerdotes deportados a la Guyana por Albitte, ta firma del Concordato de 1801, etc. devolvieron la confianza a los saboyanos que adhirieron de buena gana al lmperio. Se abrió un período de prosperidad en la provincia: se construyen nuevas rutas, la industria y ta agricultura favorecidas por la desaparición de las barreras aduaneras, los jefes políticos administraban con orden sin molestar a la gente, en fin, los Saboyanos tenían acceso tanto en ta administración como la armada, a situaciones tan merecidas como privilegiadas.

Con la caída de Napoteón, el primer Tratado de París (1814) - “monumento de necedad” - despedazó la Saboya de la manera más extraña: Víctor Manuet I entró en posesión del Piamonte, Ligura y casi la mitad de Saboya. Francia guardó Chambery, Annecy, Rumilly y una pafte de Genevois. Hopital se transformó en centro administrativo y Conftans en centro judicial del ducado divldido en el que las “Reales Constituciones” de 1770 retomaban fueza de Ley. Toda la población se unió para protestar mientras que Ginebra, ahora independiente, reclamaba un territorio más amplio que le permitiera vivir.

Después de la vuelta de Napoteón y su campaña de los Cien Días (Cf.) el segundo Tratado de París (1875) corrigió en gran parte los errores del primero. Toda Saboya volvía al Rey de Cerdeña a excepción de atgunas comunas cedidas a la República de Ginebra, para favorecerla sobre todo con una zona franca a falta de una expansión territorial más considerable. Se conserva la estructura administrativa francesa agregando alrededor de Albertville una Provincia de Alta Saboya. En 1847, después de las reformas liberales impuestas al rey Carlos Alberto, la nueva reorganización territorial consagra la división del Ducado en dos circunscripciones, bases de los actuales departamentos. La división administrativa de Chambery comprenderá bajo la autoridad de un intendente general, la de Saboya Propia, la Maurienne, Tarentaise y la Alta Saboya. La de Annecy, dirigida también por un intendente general reunirá las intendencias provinciales del Chablais, el Faucigny y Genevois.

Después de 1852 la situación respectiva de los dos Estados había evolucionado en sentido inverso. La Monarquía Sarda, bajo los ministros Siccardi y Ratazzi, se volvía radical y si no antirreligiosa, al menos anticlerical. Los impuestos eran pesados de manera que al decir de un diputado de S. Pierre d Albigny su peso daba argumentos a los que querían separar Saboya del Piamonte. Que de extraño entonces que la admiración de la Saboya conservadora por el Imperio francés. El Imperio era la paz, el orden, la prosperidad material, los principios religiosos restaurados. Se sabe que en la famosa entrevista de Plombières (1858) se admitió el principio de unión de Saboya a Francia, a cambio de una participación francesa en la guerra de liberación ante los austríacos. Algunas manifestaciones significativas: en setiembre de 1858 se inaugura la vía férrea Culoz (Ain-Francia)-Aix les Bains (Saboya); en 1859 la hija de Víctor Manuel se casa con el príncipe Víctor Napoleón.

El tono de Ia prensa y las conversaciones aumentaban: todo anunciaba la guerra y cuando en abril de 1859 fue declarada, la acogida dispensada a las tropas francesas que acudían a Lombardia no dejaba duda de cuáles eran las simpatías de los saboyanos. Los austríacos vencidos en Magenta y Solferino abandonaron Lombradí al Piamonte en vez de Venecia, Modena, Parma y la Romania. Después del armisticio de Villafranca, el Emperador atravesó Saboya, en medio de calurosas ovaciones que Ie hicieron exclamar: Saboya ya es medio francesa.

Et 24.03.1860 se firma en Turín el Tratado por el que Saboya se une a Francia condicionado a la aprobación del pueblo.

Luego de ratificada la anexión, se plantea la cuestión de ta delimitación y nombre del o los Dptos. Las grandes dificultades de comunicación hicieron optar por la separación como lo habían hecho los piamonteses desde 1847. La división administrativa de Chambery formó et Departamento de Saboya y la de Annecy, Alta Saboya. Algunos hubieran querido volver a la tradlción de la Revolución Francesa y el Imperio, retomando el nombre de Mont Blanc o Lemán (por el Lago). Pero para marcar la pertenencia común a la misma antigiua provincia se eligió Saboya y Alta Saboya.

Esta designación de Alta le corresponde por su ubicación más al Norte, latitud más septentrional y no como creen algunos, porque su altura sea mayor, Al contrarlo: Alta Saboya se calcula una altura medla de 1160 m. y 9% de los Grandes Alpes; Saboya por su parte 1600 m. altura promedio y 67 de Grandes Alpes.

En virtud de una promesa hecha a los notables de Saboya en 1860 cuando se negociaba las condiciones de la anexión, el Ducado conservó la antigua estructura religiosa con el Arzobispado de Chambery y tos sufragáneos de Moutiers, Annecyy S. Jean de Maurienne. Por otra excepción única en Francia, las dos provincias llevan el nombre de la antigüa provincia que les dio origen. El mismo condado de Niza anexado también en 1860 no conservó el nombre primitlvo.

SABOYA RELIGIOSA

Siglos de cristianismo han modelado el alma saboyana, al contacto de los grandes espectáculos de la naturaleza y las dificultades de una vida de luchas contra una tierra, a veces ingrata y un clima rudo. El paisaje tanto rural como urbano, ha recibido una fuerte impronta de espiritualidad. No hay más que constatar las cimas coronada de cruces monumentales, o visitar los monasterios edificados en los valles más alejados u observar en un cruce de camino o la entrada de algún poblado, cruces aisladas, oratorios rústicos cuya presencia cristianiza los paisajes más diversos y haciéndolos más nobles y sugerentes.

Desde el S. XI-XII se multiptican las abadías, monasterios y prioratos cuyas importancia cultural y mismo económica, fue considerable. Así los prioratos de canónigos regulares o de benedictinos, cistercienses, clunisienses se meten en la montaña, construye sus monasterios, eligen tierras cultivables, gana espacios al bosque y con una vida ruda y esforzada pronto convierten en valiosa toda una región hasta entonces aislada. Vemos así nacer y prosperar S. Martín de Moutiers, priorato del año 900; Talloires, priorato de canónigos regulares; Peillonnex, priorato de canónigos regulares, 1032; Contamine sur Arve, priorato de canónigos regulares, 1083, transformada en clunisiense en 1119; Chamonix, priorato 1091; Bellevaux en Bauges, abadía clunisiense 1091; S. Juan de Aulps, abadía cisterciense 1094; Bourget du Lac, priorato clunisien 1097; Abondance, priorato de canónigos regulares, después abadía de los Agustinos 1108; Tamié, abadía cisterciense 1132; Sixt, abadía de canónigos regulares 1144; Reposoir, cartuja 1151; Entremont s/ Borne, abadía de canónigos regulares 1154; Bonlieu, abadía cisterciense femenina 1160; Aillon, cartuja, 1170; S. Hugon, cartuja 1172: Pomiers cartuja, 1179; Ste. Catherine sous Semnoz, abadía cisterciense femenina 1189: Megéve, priorato benedictino 1202. Baste esta enumeración para valorar la importancia de este movimiento.

GEOGRAFIA HUMANA

Desde el S. XVII y hasta la anexión, Saboya tuvo un gran desarrollo demográfico. La antigua Saboya permanecía como un país económicamente atrasado, sin industrias y sin comercio, pero lleno de rudos hombres que explotaban al máximo la tierra, aún en condiciones climáticas desfavorables, para conseguir el necesario alimento. Se vivía en una sociedad más bien cerrada sobre sí misma y con alta tasa de natalidad. Esta presión demográfica va a activar la clásica válvula de seguridad que es la emigración. Desde la Edad Media en numerosos pueblos de los pre-alpes la emigración invernal llega al 75% de la población masculina. Durante el invierno, en efecto, obligatoriamente se debía permanecer inactivos y las bocas inútiles no podían ser alimentadas con las magras provisiones logradas con el rudo trabaio del verano. Cuando el ganado - por la proximidad del invierno - había bajado del pastoreo en las altas montañas, los hombres partían de su tierra para volver al comienzo de los trabaios de primavera. Dejaban mujeres y niños a quienes ayudaban con las economías realizadas trabajando en otros lugares.

Mientras que los puebtos de la llanura registraban baja emigración, los de Saboya montañosa se vaciaban periódicamente de sus hijos. El número de emigrantes saboyanos debería ser alrededor de 5000 en 1848. Entre los que emigraban unos dejaban su país para siempre, otros por algunos años, la mayoría por el invierno. Un verdadero ejército de obreros, jornaleros, comisionistas, transportadores de leña y agua, trabajadores en oficios manuales, vendedores ambulantes, limpiadores de chimeneas, etc. Desde mediados del S. XVIII la atracción de París y las grandes ciudades francesas, fue preponderante. De manera que el término “saboyano” se volvió sinónimo de empleado doméstico.

La curva de la población saboyana subió en la primera mitad del XIX para alcanzar su punto culminante hacia 1848. Debería contar entonces 600000 almas. Después de esa fecha y sobre todo a partir de 1886 la población empezó a disminuir aunque desigualmente. El actual Dpto. de Saboya que ostentaba mayor densidad de población que Alta Saboya, en adelante será menos denso.

Varios lagos, la mayor parte derivados de glaciares, cubren el país: Leman o de Ginebra, le Bourget, Annecy, Aiguebetette. Torrentes y cursos de agua hacen de la Saboya proveedores de energía eléctrica. En julio y agosto más o menos voluminosos por efecto del deshielo; en invierno reducidos notablemente por efecto de la retención invernal de nieves. (En algunos puntos de los grandes Alpes como Chamonix la nieve, llega a 10 m. por año). Saboya está atravesada por múltiples cursos de agua como el Ródano, el Dranse, el Arve, el Giffre, el Fier, el Cheran, el Arly, el Isère, el Arc, etc.

La vegetación exuberante hace de la húmeda Saboya, la “verde Saboya”. El bosque y las praderas reinan a lo largo y ancho de la región. El primero cubre casi un cuarto de la región; trepa hasta los 2000 m. en la Maurienne, 400 más alto que en las montañas externas. La segunda se extiende por más de dos tercios de Saboya, cubriendo grandes superficies en los grandes Alpes dedicados de hecho al pastoreo.

LES ALLOBROGES

El canto los allobroges, verdadera “marsellesa” de los saboyanos compuesto por J. Desaix en 1856 en ocasión de la aprobación del Estatuto, carta liberal arrancada al rey Carlos Alberto (Cf.), por la Revolución de 1848 (Cf.).

Allobroges vaillants
dans vos vertes campagnes
accordez-moi toujours
asile et sureté

car j'aime a respirer
l'air pur de vos campagnes
je suis la liberté,
la liberté!

Je te salue o terre hospitalière
ou le malheur trouve protection
d'un peuple libre
arborant la banière
je viens fêter la Constitution!

Je t'ai quitté
berceau de mon enfance
pour m'abritter
sous un climat plus doux
mais au foyer
j'ai laissé l'espérance
en attendant, en attendant
je m'arrête chez vous! (DC)

Valientes allobroges
en vuestras verdes campiñas
asegúradme siempre
asilo y seguridad

pues quiero respirar
el aire puro de tus campos
yo soy la libertad,
la libertad!

Yo te saludo oh tierra hospitalaria
donde la desgracia encuentra protección
enarbolando el estandarte
de un pueblo libre
¡vengo a festejar la Constitución!

Yo te dejé,
cuna de mi infancia
para refugiarme
en un clima más dulce
pero en el hogar
he dejado la esperanza
esperando, esperando
¡yo me detengo aquí!

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