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Estados Sardos

ESTADOS SARDOS. (Reino de Cerdeña). 76000 Km2. 5168000 Hab.

En 1718 el Duque de Saboya, fue Rey de Cerdeña. Desde entonces la Isla entró a formar parte de los “Estados Sardos” (Ducados de Saboya, Aosta, Montferrato y Génova, principado de Piamonte y Condado de Niza). Turín en el Piamonte pasó a ser la Capital y Chambery, antigua capital de Saboya guardará igualmente gran importancia. Cerca de Chambery y sobre el lago Bourget, la célebre abadía de Hautecombe convertida de Mausoleo guarda los restos de varios miembros de la familia real de Turín. El 24.03.1860 Saboya y Niza (Cf.) son anexadas a Francia por el tratado de Turín y el resto del territorio (Cagliari y Sassari en la Isla de Cerdeña, Turín, Cuneo, Porto Maurizio, Génova, Alejandría y Novara en la península) incorporada al Reino de Italia. (Cf. “Saboya, Ducado”). La isla de Cerdeña quedó erigida en reino en 1718 - como queda dicho - para indemnizar a Víctor Amadeo II de Saboya, a quien por la paz de Utrecht se le había concedido la retrocesión de Sicilia con el título de Rey, como compensación por la pérdida de esta última isla que cedió al Emperador. En 1717 dos escuadras enviadas por el ministro español Alberoni habían tomado posesión de Cerdeña y Sicilia, pero cuando Inglaterra en nombre de la Cuádruple Alianza les hizo evacuar el territorio y Sicilia fue cedida al Austria, tuvo que contentarse Víctor Amadeo con la posesión de Cerdeña. Sucedió a Víctor Amadeo su hijo Carlos Manuel I en 1730, quien por la paz de Viena en 1738 recibió Tortona, Novara y algunos feudos imperiales y por la de Chapelle de 1748 ganó el Alto Novarés al S. y los territorios de más allá del Po y del Bobbio. Le sucedió en 1773 su hijo Víctor Amadeo III, que, en 1792 vio sus tierras de Saboya invadidas por los franceses, que no tardaron en apoderarse de Niza y de Oneglia. La alianza y los subsidios de Inglaterra le permitieron sostenerse en el Piamonte en 1793, pero en 1795-96 la conducta equívoca de Austria, que buscaba extenderse a sus expensas en Lombardía, le hizo experimentar grandes pérdidas. Las victorias de Bonaparte obligaron a Víctor Amadeo a firmar la paz de Cherasco, cediendo a Francia las tierras de Saboya y Niza y autorizando la ocupación de Cuneo, Alejandría y Tortona. Carlos Manuel IV le sucedió en 1796 como hijo y habiéndose declarado contra Francia, se vio obligado a firmar la abdicación (1798), no sin haber entregado antes la ciudadela de Turín y las plazas de Novara, Vercelli y Chivasso. La abdicación fue revocada por el monarca desde Cerdeña, lo que no impidió que el territorio piamontés fuese dividido administrativamente a la francesa en los Dptos. de Eridano (Turín), Sesia (Vercelli), Stura (Montovi) y Tarano (Alejandría). En 1799 la entrada de los rusos con Souvaroff restableció el “antiguo régimen” (monárquico), que desapareció definitivamente en 1800 con la victoria de Bonaparte en Marengo. En 1802 fue anexado el Piamonte a Francia. Cuando la caída del Imperio en 1814, se restableció la monarquía sarda, a la que se cedió el ducado de Génova. El Congreso de Viena reguló el orden de sucesión, de manera que, al extinguirse la línea masculina primogénita, entrara a reinar la menor o de Saboya-Cariñan. Al ascender el trono Víctor Manuel I (1802-1821) , por abdicación de Carlos Manuel IV se inauguró la reacción en todos los órdenes, pero como la dominación francesa hubiese despertado las ideas liberales aún en la nobleza y el ejército, comenzó a cundir la agitación por el país. Una conjuración a la que no fue extraño el príncipe Carlos Alberto, heredero presunto de la corona, acabó en una revolución militar. En 1821 se sublevaron los conjurados en Alejandría, proclamando una Constitución a la española y el reino de Italia. El rey abdicó a su hermano Carlos Félix, nombrando regente a Carlos Alberto hasta la llegada de aquél de Módena. El regente proclamó la Constitución española enarbolando la bandera tricolor. Instalóse una junta que funcionó en nombre de Italia y se nombró un nuevo ministerio mientras Carlos Alberto juraba fidelidad a la Constitución y al nuevo monarca. Este a su llegada condenó el movimiento en un manifiesto, ordenó al regente que se pusiera al frente de las tropas leales y amenazó con la intervención de las potencias. Carlos Alberto obedeció saliendo de Turín y los austríacos penetraron en el Piamonte, derrotando a los sublevados en Novara y restableciendo en pocos días el “antiguo régimen” . Bajo las bayonetas austríacas se dio libre curso a la reacción y numerosos procesos señalaron las represalias políticas. Las universidades de Turín y Génova fueron cerradas primero y sometidas después a una severa censura. Al fallecer Carlos Félix y extinguirse en él la línea primogénita, le sucedió Carlos Alberto, que en 1846 demostró su independencia frente al Austria y comenzó a tomar parte en el movimiento nacional italiano al ascender Pío IX al solio pontificio. En 1847 publicó un manifiesto donde hacía concesiones liberales y anunciaba otras y en 1848 otorgó una Constitución, lo que le valió el título de “espada de Italia”. No tardaron en comenzar los preparativos militares y cuando estalló la revolución de Milán, se decidió a secundarla enviando 60000 hombres a Lombardía. Las tropas sardas ocuparon Milán y empezó la campaña que no fue desfavorable en un principio. Radetzky se retiró a Verona, que había sido ya objeto de un ataque por los italianos, mientras los venecianos se declaraban por los sardos. Sin embargo, la falta de disciplina del ejército sardo y el alejamiento que demostraron por el movimiento los príncipes italianos, hicieron entrever el fracaso de aquellas ideas. Carlos Alberto había permanecido inactivo y Radetzky reforzaba cada día su ejército, de manera que cuando se reanudaron las operaciones los sardos se hallaron con las fuerzas muy diseminadas y así sufrieron una terrible derrota en Custozza en 1848. El Rey se retiró a Milán y firmó un armisticio por el cual sus tropas evacuaron el Lombardo-Véneto, Módena y Parma. Estos hechos afectaron a la situación interior de Cerdeña. Los elementos republicanos comenzaron a agitarse y la política radial se impuso cada vez más, dominando la idea de la continuación de la guerra. Cuando el Parlamento se hubo declarado por ella, entró a gobernar el gabinete Gioberti, que puso en su programa la independencia y libertad de Italia. Habiendo fracasado Goberti en su intento de llegar a una avenencia con el Papa y el gran duque de Toscana, cedió su lugar a Colli, mientras la excitación de los ánimos crecía cada vez más. En 1849 se denunció el armisticio con Austria y se formó un ejército de 120000 hombres. Entre tanto el astuto Radetzky había mantenido a todo el país en la creencia de que iba a evacuar la Lombardía como en 1848, mientras que en realidad había concentrado 70000 hombres en Pavía. Atravesando luego el Ticino, salió al encuentro de los sardos derrotándoles en Mortara y Vigevano. El grueso del ejército sardo, fuerte de 54000 hombres topó con los austríacos en Pescara y fue completamente derrotado. Carlos Alberto abdicó entonces en favor de su hijo Víctor Manuel II que concluyó un armisticio con los austríacos pero la Cámara decretó la continuación de la guerra aunque después aquella asamblea volvió sobre su acuerdo. Las negociaciones con Austria se prolongaban entretanto y como Víctor Manuel se negase a hacer ninguna concesión política en nombre de la independencia del reino, los austríacos exigieron una mayor indemnización de guerra. Las negociaciones se interrumpieron entonces hasta que la mediación de Inglaterra y Francia hizo rebajar aquella, concediéndose a la vez a Cerdeña el “statu quo” como antes de la guerra. Bajo estas condiciones se firmó en 1849 la paz de Milán. El monarca decidió aplazar sus aspiraciones en pro de la unidad de Italia hasta que las circunstancias fuesen más favorables. La cámara se había negado a aprobar la paz de Milán si no se concedía una amnistía a los fugitivos lombardos, por lo que fue disuelta, dando la mayoría las elecciones a los liberales moderados. La actividad legislativa se concentró entonces en las reformas interiores, aboliéndose la jurisdicción eclesiástica e instituyéndose el matrimonio civil. En 1850 y habiendo entrado Cavour en el Ministerio, se abolieron los fideicomisos, los mayorazgos, las primogenituras, los diezmos, se reformó la instrucción pública, se ajustaron tratados de comercio liberales y se restauró la hacienda, mientras se reorganizaba el ejército y la marina. La situación internacional del nuevo reino era sin embargo, muy delicada, pues rodeado de potencias hostiles, a cada conflicto político peligraba su independencia. La política tomó todavía un giro liberal al ocupar Cavour la presencia del gabinete en 1852: la mayor parte de los monasterios y muchas colegiatas fueron suprimidos, a la par que se desamortizaban muchos bienes eclesiásticos. En la política extranjera había procurado el gobierno conservar la paz buscando su apoyo principalmente en Inglaterra. En 1853 se unió a los gabinetes de París y Londres contra Rusia, comprometiéndose a enviar a Crimea un cuerpo auxiliar de 15000 hombres, lo que le valió a Cerdeña el poder concentrar un empréstito en las plazas inglesas. En 1855 partieron para Crimea las tropas sardas a costa de Inglaterra, donde permanecieron hasta 1856. La nueva alianza permitió más libertad de acción a la política exterior del reino, el cual desde entonces entró en el concierto de las potencias en nombre de Italia. Las potencias occidentales, disgustadas por la conducta de Austria durante la guerra de Crimea, no pusieron obstáculos a aquella medida, que coronó Víctor Manuel con su viaje a París y Londres. En la Conferencia de París de 1856 expuso Cavour las quejas de Italia ante la opresión austríaca y la agitación revolucionaria. Este acto llevó al colmo el antagonismo entre ambas potencias a la vez que despertaba el movimiento nacional italiano, del que Cerdeña se dispuso a ponerse al frente. En 1857 se rompieron las relaciones diplomáticas con Austria y se negoció secretamente con Francia, llegándose a un acuerdo definitivo en 1858. La guerra que estalló al año siguiente entre Austria por una parte y Francia aliada a Cerdeña por otra, acabó con el establecimiento de un nuevo reino en 1861 que tomó el nombre de Italia. (EC).

Reyes del Reino de Cerdeña y principales acontecimientos históricos:

1713 Víctor Amadeo, rey.
1742 Invasión española.
1754 Independencia de Génova, reconocida por el rey de Cerdeña.
1762 Carlos Emmanuel suprime la servidumbre o vasallaje.
1770 Publicación de las Constituciones Reales
1773 Víctor Amadeo III. (Cf.) 1773-96
1791 Víctor Amadeo reforma la Alianza con Francia.
1792 Invasión de Saboya y Niza por Francia.
1793 Formación del Dpto. de Mont Blanc. (Cf.)
1796 Carlos Emmanuel (Cf.) 1796-1802.
1798 Formación del Dpto. de Leman (Cf.)
1802 Víctor Manuel I. (Cf.) 1802-21
1814 Víctor Manuel I vuelve a Saboya.
1821 Insurrección en Piamonte
1821 Carlos Félix. (Cf.) 1821-31
1831 Carlos Alberto. (Cf.) 1831-49
1848 Marzo 4. Las Constituciones Reales reemplazadas por el “Statuto”
1848 Abril. Expedición de los Voraces (Cf.), liberales.
1849 Batalla de Novara, abdicación de Carlos Alberto
1849 Víctor Manuel II. (Cf.) 1849-61
1859 Austria cede Lombardía al Piamonte.
1860 Abril 22. Anexión de Saboya a Francia
1860 Junio 15. Entrada en vigor total de dicha anexión.

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