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Mermillod, Juan Pedro

Párroco de Belleydoux 1826-65. Nac. en Villards Sur Thônes, Alta Saboya.

Cuando en 1823 se creó la Dióc. de Belley, trabajaba como sacerdote en el Dpto. de Ain, que entonces pertenecía a la Dióc. de Lyon. Fue amigo del HG a cuyos padres ayudó mucho. Murió en Belleydoux, después de 39 años de fructífero ministerio.

La correspondencia con el Rvdo. Mermillod está llena de detalles familiares que indican la gran amistad y confianza que le unía al párroco de su pueblo natal.

Cartas:

  • 11.11.46: El HG comunica al Rvdo. Mermillod detalles sobre la muerte y modesto legado de Juana Vuillermoz (Cf.).
  • 06.01.47: Al Rvdo. Mermillod: el HG se refiere al asunto de Juana y su modesto legado. Le ruega le remita los 100 Fr. para ser repartidos entre sus dos ahijadas: Rosalía Taborin Perrin y Virginia Taborin Guichon que están en Oyonnax. También le pide que de secretamente a su hermano Francisco los 40 Fr. prometidos ante la necesidad en que se encuentra en ese momento. Le ruega hacerle saber cuanto antes que si no cumple con sus deberes de cristiano, no recibirá nada más del HG, aunque sea poco lo que éste puede hacer por él debido a su posición de Superior de Cdad. y su voto de pobreza. El capital que quede después de cobrarse los honorarios de misas y gastos, ruega al Sr. Cura colocarlo a interés como hasta el presente. El HG lo retirará en cantidades de 40 Fr. por año en los primeros días de enero.
  • 26.03.47: Al Rvdo. Mermillod: El HG le informa haber cumplido algunos encargos que le había encomendado, en Chambery. Le ruega le informe si pudo cumplir lo que le había pedido en la anterior. “Mis pobres Hnos. -dice el HG - son pobres en bienes materiales y temo que lo sean aún más en bienes espirituales descuidando sus deberes cristianos. Esto me afligiría profundamente. Si me escribe deme a conocer confidencialmente si se acercan a los sacramentos y si faltan en el cumplimiento de sus deberes cristianos. De acuerdo a la información recibida les escribiré”. El HG invita al Sr. Cura a ir a descansar a Belley después del tiempo Pascual. Si no puede en ese tiempo le ruega que vaya para la fiesta de su coterráneo, S. Antelmo. (26.06) El HG le expresa que se sentirá dichoso de tenerlo unos día en Belley.
  • 13.01.48: Al Rvdo. Mermillod: el HG le ruega entregar a su hermano Francisco 5 Fr. de los pocos que le quedan aún en sus manos. Le agradece ese favor, uno más de los muchos que ya le ha hecho.
  • 12.08.49: Al Rvdo. Mermillod: el HG se excusa de la tardanza en responderle. Quisiera escribirle más a menudo y verlo alguna vez, pues lo aprecia verdaderamente y le tiene plena confianza, pero está siempre muy ocupado día y noche. La administración de la Congregación le absorbe todos los momentos de manera que siempre se encuentra desbordado por el trabajo. Este constante trabajo y la Revolución (1848) le han hecho envejecer y salir canas. Si por lo menos tuviera los méritos delante de Dios y no perdiese la amistad del Sr. Cura, estaría contento, aunque no pudiera escribirle a menudo. El HG agradece las noticias del pueblo. José Poncet que lo sustituyó en Belleydoux como maestro y clerc, ha hecho una tontería al renunciar y se arrepentirá, Si algo lamenta en este mundo el HG es haber dejado la ocupación de “Clerc” que tanto quiere y que tantas veces quiso volver a ejercer. La Providencia le dio otras ocupaciones en otras partes. Pero el HG confiesa que son mil veces más penosas y menos agradables que las que tuvo antes en su querido Belleydoux donde además tenía menos responsabilidades. Está contento de que sus parientes estén bien. Son pobres es cierto, pero si fueran buenos cristianos sería un mal menor y no estaría tan inquieto. El sobrino Luis, hijo de Santiago, está actualmente en el pensionado de Oyonnax. Le ha costado ya mucho dinero y preocupaciones, pues contra la voluntad del HG salió del colegio (Seminario Menor de Belley). El HG había resuelto abandonarlo totalmente, pero viéndolo sin fortuna, dispuesto a perderse y a comprometer su futuro, se determinó que siga estudiando y al día siguiente de terminar las clases en el pensionado, lo irá a buscar, para que no corra de una parte a otra y le haga mal. Solicita que entregue una cantidad (seguramente de la que le dejó Juana Vuillermoz (Cf.) al morir) al Cura de Oyonnax, para pagar la pensión del sobrino. Manda también decir misas por su padre, su madre y Juana de Vuillermoz.
  • 28.07.51: Al Rvdo. Mermillod: el HG da cuenta de que el pobre sobrino Luis falleció el 19 pasado. La larga enfermedad y su muerte han sido edificantes, lo cual le consuela de su pérdida y de los sacrificios hechos por él. Ruega al Sr. Cura celebre un servicio fúnebre por el eterno descanso de su alma. El Hno. Juan le pagará el servicio y las misas y oraciones por el otro hermano de sangre del HG, Francisco. Mientras tanto Santiago, hermano del HG, llegó en el momento de sepultar a su hijo, Luis. Su tristeza es grande. Como está anciano y no tiene bienes, el HG lo ha invitado a terminar sus días en la Casa Madre, donde estará mejor alimentado y cuidado que en su pobre casa de Gobet y podrá pensar seriamente en su salvación. Refiriéndose a la escuela HSF, el HG le pide que le de detalles sobre los Hnos. Juan, Director y Damián.
  • 12.11.52: Le da cuenta que a una hora de Chalon S/ Saona hay un Sr. varias veces millonarios, dueño de todas las casas, propiedades y bosques de la comuna, que ha fundado una colonia agrícola y tres Hnos. han sido llamados para dirigirla y vigilar a los jóvenes colonos. Este Sr. le pide un hombre o mujer de buena conducta y entendido en la fabricación de quesos como los que se fabrican en el pueblo. Estaría dispuesto a darle comida, vivienda y 250 Fr. por año. Si el Párroco conoce a alguien, debe avisar al HG.
  • 31.03.53: El HG se refiere a su pobre hermano de sangre Santiago, a quien quisiera prestarle alguna ayuda, pero su voto de pobreza no se lo permite y además no tiene nada en ese momento. Se le debe dinero y le cuesta mucho cobrarlo para hacer frente a los problemas de la Congregación. Su otro hermano Santiago hizo mal en no aceptar el ofrecimiento de los Hnos. de ir al noviciado a comer el pan con su anciano hermano (José). Habría sido feliz y útil y habría asegurado su ancianidad. Pero como su hijo Gabriel parece que gana bien, tendrá que recurrir a él. Ruega le presente un afectuoso saludo. Al HG le hubiera gustado que se retirara a Belley, pero ya que no quiere que haga como pueda. Termina diciéndole que está contento de que la paz reine entre los Hnos. de Belleydoux.
  • 12.03.55: Al Rvdo. Mermillod: el HG le hace llegar los planos de la capilla Sta. Ana, que espera sean útiles. Si se consigue la piedra y la arena gratuitamente y alguien dona la cal, si la madera y las vigas para el techo son gratis, la construcción saldría sensiblemente menos y podría hacerse. El tallado de la piedra y la construcción total no alcanzaría más que a unos 11271 Fr. según los empresarios de la catedral de Belley. La capilla tendría 8.70 por 4 de ancho, 5.95 de alto con 6 ventanas. Incluso el presupuesto sería más barato ya que en “nuestras montañas” ordinariamente el precio de los trabajos no son tan altos como en las ciudades.
  • 11.05.55: Al Rvdo. Mermillod: el HG hace votos para que su antiguo amigo Mermet vuelva al poder. Las cosas irían mejor. Se podría consolidar el establecimiento de Belleydoux descargando al Sr. Cura del peso de lo material. Le informa que el día anterior enterraron al Rvdo. Bouveyron y que el día anterior o sea el día 9 enterraron a otro Cura, que no había puesto los pies en la Iglesia desde hacía 40 años, pues era un viejo sacerdote revolucionario, llamado Longinos.
  • 15.06.55: Al Rvdo. Mermillod: el HG le aconseja ir a hablar personalmente con el Prefecto para aclarar y desbaratar las maniobras de algunas personas que le hacen oposición en el pueblo.
  • 14.04.56: Al Rvdo. Mermillod: el HG preocupado por su hermano Santiago. No sabe como podrá hacer para ayudarle en forma eficaz en su indigencia, si no es ofreciéndole un asilo en el propio noviciado. Ya se lo ofreció después de la muerte de su mujer y no aceptó. Sin embargo hubiera encontrado medios de vida y sobre todo de santificación. El HG se refiere también a que había previsto que el establecimiento de Belleydoux no duraría y por eso tomó una determinación al respecto. Lamenta - por los jóvenes del pueblo - que hayan mandado según le informa el Rvdo. Humbert un pésimo sujeto como institutor. Le comunica que ha adquirido para la Congregación la magnífica Abadía de Tamié, donde piensa abrir un noviciado para el ducado de Saboya, un pensionado y una casa de retiros, no solo para los Hnos. sino también para todos los hombres de toda edad y condición que quieran retirarse a la soledad para siempre o por un tiempo. Cada año habrá en la Iglesia una misión para la parroquia y los alrededores. La magnífica construcción tiene una gran Iglesia abovedada con sepulturas debajo de unos 120 pies de largo. Los claustros son soberbios, hay unas 80 habitaciones, sin contar el bonito comedor, unos 30 sótanos abovedados, un gran jardín cercado con pared y en los ángulos junto a la casa dos pabellones. Además posee tierras y bosques. El HG se felicita y agradece a Dios haber podido hacer -antes de morir- esta compra para los Hnos. de Saboya.
  • 18.09.56: El HG se alegra de que el Sr. Cura haya podido levantar el edificio que había proyectado para la capilla Sta. Ana y cede para la construcción todo lo que se debe al Instituto por el salario de los Hnos.. Lamenta no poder hacer más por el momento. Desea que la Providencia le ayude para terminar la capilla, si fuera posible sacar algo de la antigua capilla podría emplearlo para la nueva. Le agradece todo lo que hizo por su pobre Hno. Santiago, lamentando siempre que no haya querido venir a la Casa Madre.
  • 11.01.58: Al Rvdo. Mermillod: el HG se alegra con las noticias de la Capilla Sta. Ana. Espera que poco a poco se pueda adornarla. Por el momento, las malas estaciones y la carestía de los alimentos, la adquisición del convento de Tamié y las correspondientes reparaciones a realizar y el amoblamiento, privan totalmente al HG de poder hacer algo por la Capilla Sta. Ana. Sin embargo ha traído de Roma reliquias bien auténticas que si el Sr. Cura las quisiera para la capilla, compraría un relicario para colocarlas y se las enviaría durante el año. Agradece las oraciones por el Hno. Gustavo cuya pérdida lamenta y espera, que si Dios tiene misericordia, no lo olvide en el cielo. Le agradece las noticias de su hermano Santiago y ruega a Dios que lo ayude en su pobreza y su ancianidad. El Rvdo. Poncet, buen compatriota a quien ve a veces, tuvo la mala suerte de contraer una ericipela.
  • 21.05.58: Al Rvdo Mermillod: el HG le hace llegar las prometidas reliquias de Sta. Ana en un relicario, totalmente en plata. Ruega para que esta buena Sta. sea la protectora del apreciado párroco y los queridos compatriotas y Hab. de Belleydoux. Quiere que se conserven y sean expuestas a la veneración de los fieles todas las veces que se crea conveniente.
  • 15.01.64: Al Rvdo. Mermillod: el HG sabiendo que el párroco está enfermo, le comunica que está realizando una novena en honor de Sta Ana, para pedir su pronto restablecimiento. A su vez le informa de las gestiones que realiza ante el Sr. Obispo y Vicarios de la Dióc. fin de lograr un vicario parroquial para Belleydoux. También le expresa que en el mes de octubre pasado, quería mandarle un vino de la cosecha de la Casa Madre, pero quedó frustrado al probarlo y encontrarlo deteriorado. El tonel contenía 8 Hl.. Le mandará otro más tarde.
  • 16.05.64: Al Rvdo. Mermillod: el HG apenado al saber que el Sr. Cura sigue enfermo. Le ruega no ir a Belley como le había manifestado, sino que más bien siga los consejos de su hermano Jesuita y vaya a Lyon pues su salud es muy preciosa y no puede descuidarla. Le recuerda que le enviará el tonel de vino, pero que no pudiéndolo hacer con la gente de Belleydoux, cuando el vino esté en Bellegarde, se arreglará con alguno del lugar para hacérselo llegar. El HG le recuerda también que si quiere los Hnos. como institutores, los dará con placer, pero debe esperar a las vacaciones. “Aún estoy metido entre morteros, dice el HG. El ajetreo de los asuntos de este mundo me pesa, pero una vez que nuestra casa esté terminada, espero dejar toda cosa terrena para ocuparme seriamente de mi eternidad”.
  • 02.06.64: Al Rvdo. Mermillod: el HG le manda 214 l. de vino de 1862. Se excusa de no haber encontrado un vino más añejo y le comenta que también ha comprado del mismo vino para la Cdad. y lo ha puesto en botellas. El vino lo retirará de la estación de Bellegarde, pero es conveniente que no lo deje mucho tiempo en la estación porque podrían echarle agua, lo cual contrariaría mucho al HG porque el vino es de muy buena calidad. El HG expresa su preocupación por la enfermedad del Sr. Cura y junto a la Cdad. pide con ardor por su curación. Le adelanta que ese año no tiene la intención de ir a la fiesta de Sta. Ana pero si consigue poner dos Hnos. en Belleydoux, los acompañará y tendrá así el placer de verlo. Le advierte asimismo que al día siguiente sale de visita a los establecimientos del Sur y que asistirá a la gran fiesta de Marsella. Los jóvenes de Belleydoux están bien en la Casa Madre. El HG tiene fe que todos serán buenos religiosos y buenos maestros, pero siente que no estarán mucho más bajo su dirección, pues aunque la salud es bastante buena, siente que está envejeciendo y que tiene que prepararse para la eternidad.
  • 12.07.64: Al Rvdo. Mermillod: ante la insistencia del párroco, el HG expone los motivos que le impiden ir a la fiesta de Sta. Ana.. Debe visitar a los Hnos. de Faucigny y Châtelard y seguir de cerca las construcciones para que estén terminadas en el retiro. Además cuenta con colocar dos Hnos. ese año Belleydoux y piensa ir a instalarlos, haciendo el sacrificio - entonces - de no asistir ese año a la fiesta de Sta. Ana. Confidencialmente el HG le comunica al Párroco que supo por un Hno. Marista que las autoridades de Belleydoux aún aparentando querer a los HSF, en realidad pidieron Hnos. Maristas. Esto le ha molestado y le molestaría mucho si llegara a concretarse, pues se siente obligado con su país y no quisiera sinceramente que llamasen a otros Hnos.. Quedaría dolorido pues no cree haber desmerecido a sus compatriotas, a quienes aprecia y quiere serles útil estando dispuesto a procurarles Hnos.. De todos modos, que se cumpla la voluntad de Dios. Ya que el párroco tiene tanto interés no descarta del todo ir a la fiesta de Sta. Ana y si no, se hará reemplazar por el Hno. Amadeo, Vice Superior con uno de los Asistentes. El alojamiento podría ser en la casa del P. Chapelu. Pide que el régimen de comida y todo sea sencillo pues no quiere abusar de sus anfitriones y sobre todo porque como desgraciadamente el Rvdo. Mermillod está enfermo la fiesta no será completa. Le ruega no haga ningún desarreglo, por los visitantes, en la comida. Ese año la fiesta será el 31 de julio. El HG espera que se haga la novena en la Iglesia de Belleydoux. El registro de la Cofradía se lo enviará próximamente, habiendo inscripto más de 600 cofrades nuevos y llegando el número total a 3351. Piensa que el número crecerá a medida que se conozca el fin, las obligaciones y las ventajas de la Cofradía. Adjunto encontrará un billete de 50 Fr. prometidos por dos misas solemnes: una el día de la fiesta de Sta. Ana por los cofrades vivos y otra el día siguiente por los difuntos. El HG se alegra que haya recibido el tonel de vino, pero le duele que no pueda beber de ese ni de ningún otro por mejor que fuera. Hay que someterse a la voluntad de Dios y del médico. (Cf. “Belleydoux”; “Mermet, C.”).

Otras cartas: 25.11.35 / 20.06.36 / 02.05.39 / 27.09.53.

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